9. Particulares y compra de test rápido para COVID-19

Jun 28, 2020 | COVID-19, Podcast

Versión Podcast. ¿Quieres escucharlo?

Podcast-Cap 9: Particulares y compra de test rápidos para COVID-19 (4:18)

por José Antonio López Moreno | pbglab-UCM

Está prohibida la venta de los test rápidos COVID-19 a particulares

Una opinión personal y propuesta de cambio en la legislación

La venta de los test rápidos COVID-19 a particulares está prohibida según la legislación de la directiva 98/79/CE del parlamento europeo y del consejo de 27 de octubre de 1998 sobre productos sanitarios para diagnóstico in vitro. Esto ocurre con otros test de diagnóstico in vitro como los test rápidos de detección de cáncer de próstata (PSA test) o los test rápidos para la detección de un infarto de miocardio (Troponina test). Llama la atención que uno no tenga el derecho de saber qué le está ocurriendo a uno en su propio cuerpo. El argumento de la normativa es que se debe proteger al consumidor de posibles daños. Todavía estamos esperando los daños en la salud humana que pueden generar estos test. Es muy curioso que el uso de estos test que pueden ayudar a controlar, diagnosticar, detectar y en muchos casos salvar vidas estén considerados ilegales para su venta a particulares protegiéndoles de un posible daño, cuando es completamente legal la venta de tabaco. En este caso es un tóxico aprobado legalmente. Un argumento económico y de gestión de recursos sanitarios es que el uso de test rápido podría dar lugar a un incremento del uso de los servicios médicos por el aumento de uso de estos test rápido, y especialmente, si son falsos positivos. Por lo tanto, el problema no son los test si no la correcta realización e interpretación de los test. Esto quiere decir que lo que habría que asegurar es una formación específica para el uso de estos test. Habría que promover estudios sobre el coste-eficacia del uso general por la población de estos test rápidos. Es decir, si la Sanidad Pública se encuentra con un incremento en la demanda de servicios causados por el uso de, por ejemplo, test rápidos para la detección del cáncer de próstata (PSA test), digamos de un 5%, habría que calcular todos los test que han dado positivo y han conseguido detectar la enfermedad a tiempo y el consiguiente beneficio en costes de tratamientos, y especialmente, en salvar vidas humanas. ¿Cuánto es el coste de tratamientos médicos y de vidas humanas por no estar a libre disposición test rápidos de diagnóstico in vitro? La salud no tiene precio, nadie pone una cifra para comprar salud, pero es cierto que la prevención es la mejor cura para no estar enfermo y además los test rápidos son muy asequibles de precio. De manera general entre 20-40 euros. Lógicamente, Mideloy empresa que desarrolla test rápidos, incluidos para COVID-19, tiene conflicto de intereses al escribir estas líneas, pero esto no niega que hace faltan estudios que demuestren la repercusión en la salud que tendría el uso generalizado de los test rápidos en la población. Además, es muy probable que cada vez existan más y mejor test rápidos de diagnóstico in vitro para el diagnóstico de múltiples patologías y enfermedades. Por ejemplo, en muchos casos se está aplicando un detector digital para que no haya errores en la interpretación del resultado. Es el test el que te dice el resultado de una manera objetiva en una pequeña pantalla. ¿Cuáles son los criterios para que estos test no puedan ser usados por toda la población? Es por puro desconocimiento de los beneficios o ¿existen algunos intereses o lobbies que no están relevados? Desde Mideloy, consideramos que la medición de los procesos fisiológicos y patológicos con fines de prevención y de diagnóstico rápido de uno mismo son un derecho que tiene que tener cada persona. No estamos hablando aquí de que una compañía de Seguros o una empresa en procesos de selección pasen un test rápido de diagnóstico como filtro, sino que cada persona tenga el derecho de saber qué ocurre con su cuerpo una vez que conozco bien el uso y repercusiones de cada test. Desde Mideloy seguimos la legislación vigente a nivel europeo y por la Agencia Española del Medicamento pero esto no quita en detectar fallos en la lógica de cómo se trata nuestra salud y nuestros derechos.

Desde Mideloy, consideramos que la medición de los procesos fisiológicos y patológicos con fines de prevención y de diagnóstico rápido de uno mismo son un derecho que tiene que tener cada persona.

Nuestros tests de detección de COVID-19

Disponemos de pruebas rápidas y tests por ELISA para detectar la infección por COVID-19 (Sars-CoV-12).