2. Los anticuerpos y la protección inmunitaria

Jun 14, 2020 | COVID-19, Podcast

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Podcast-Cap 2: Los anticuerpos y la protección inmunitaria (3:44)

por José Antonio López Moreno | pbglab-UCM

¿Qué son los anticuerpos?

Proteínas producidas por nuestro sistema inmunitario para combatir los virus y otro patógenos. Hay cinco tipos.

Un anticuerpo es solamente una proteína producida por las células B de nuestro sistema inmunitario. Los anticuerpos se producen como respuesta a la presencia de una molécula extraña y potencialmente peligrosa. Está molécula extraña es lo que se llama el antígeno. Y un virus es un antígeno. Una de las características más importantes de los anticuerpos es que son muy específicos para cada antígeno. Unos anticuerpos producidos para un virus no servirán para eliminar otros virus. Podemos decir que se producen anticuerpos de manera exclusiva para cada antígeno. Además, se suelen producir varios tipos de anticuerpos distintos para el mismo antígeno. Es como si el cuerpo creara múltiples formas de defensa contra un mismo atacante. Un anticuerpo también se llama inmunoglobulina, es por esto que vemos las iniciales IG en todos los test rápidos. Aproximadamente en el 90% de los test rápidos se suele evaluar las inmunoglobulinas M y G, pero hay otras tres inmunoglobulinas: la A, D y M. En total tendríamos cinco tipos de inmunoglobulinas, de anticuerpos, que van a variar su forma y sus propiedades para poder reconocer y atacar a los patógenos. Pero de manera general ¿Por qué entonces en los test rápidos solamente se examinan las inmunoglobulinas de tipo G y M? Porque son las que hay más, son las más abundantes. La IgG es con diferencia el anticuerpo más abundante, forman entre un 70-75% de todos nuestros anticuerpos. Las inmunoglobulinas de tipo M son aproximadamente el 10% de nuestros anticuerpos. Por lo tanto, con estas dos inmunoglobulinas se suman aproximadamente el 85% de la totalidad de nuestros anticuerpos. El resto que queda de anticuerpos, lo suman las inmunoglobulinas de tipo A, D y M. El anticuerpo que hay en menor cantidad, es la inmunoglobulina E, de la que solamente hay un uno por mil. La principal función de todos los anticuerpos es ayudar en la destrucción y eliminación de los patógenos de nuestro cuerpo.

Proteínas, también llamadas inmunoglobulinas, que atacan a virus.

La memoria de los anticuerpos es nuestra protección inmunitaria

Anticuerpos IgG son los responsables de la memoria de nuestro sistema inmune.

Gracias a esta memoria de nuestro sistema inmune podemos estar protegidos durante años o toda la vida.

El anticuerpo IgG es el responsable de la inmunidad a largo plazo que ocurre ante la infección por el virus o una vacuna, mientras que el anticuerpo IgM es el primero en responder ante la infección. Pero ¿cómo nuestro cuerpo queda protegido para una futura exposición de nuevo al virus? El número de células B que produce un tipo de anticuerpo para un virus concreto, se multiplican en número y esto queda de manera permanente en nuestro cuerpo. Es lo que se llama “memoria inmunológica” y es lo que hace que nuestro cuerpo quede protegido para posteriores infecciones. Este efecto puede ser muy permanente. Por ejemplo, se ha calculado que para el sarampión la memoria inmunológica es de cientos/miles de años. También esta memoria inmunológica es lo que explica la eficacia de las vacunas. Todavía no tenemos datos de la memoria inmunológica inducida por el virus SARS-CoV-2, el responsable de la enfermedad COVID-19, pero los test rápidos serán una herramienta muy útil para ayudar en determinar cómo de permanente queda protegido nuestro cuerpo ante este virus.

Nuestros tests de detección de COVID-19

Disponemos de pruebas rápidas y tests por ELISA para detectar la infección por COVID-19 (Sars-CoV-12).