¿Qué es el MDMA? (Éxtasis, “M”)

EL MDMA (3,4-metilendioximetanfetamina) es una droga que en España suele conocerse como “éxtasis” o “M”. En nuestro país a se hizo muy popular durante la década de los 90 en zonas de discotecas. Actualmente, según las últimas encuestas, se está volviendo a dar un repunte de su consumo. Puede ser detectada fácilmente con el Test de Metanfetamina Mideloy y sus efectos suelen incluir una sensación de euforia, disminución de la ansiedad, pérdida de timidez, sensación de alegría e hiperactividad. También elimina la sensación de cansancio y de dolor físico. Se ha visto un efecto neurotóxico sobre determinadas estructuras cerebrales, incluso tras una única dosis.

MDMA

Normalmente se presenta en forma de cristales de color blanco-marrón y en pastillas. Los que han consumido MDMA suelen presentar una dilatación en sus pupilas y movimientos involuntarios, especialmente de mandíbula (bruxismo). Su uso recreativo hace que los consumidores puedan mantenerse despiertos durante horas sin sensación de cansancio, por ello se suelen tomar en ámbitos de discotecas y clubs.

Resulta curiosa la historia de esta droga, ya que, como otras, es bastante antigua y fue sintetizada por primera vez por los Laboratorios Merck en 1912. Pero no fue hasta los años 70 cuando se describieron sus efectos sobre humanos. En los años 80 fue prohibida en EEUU. Fue a partir de la década de los 90 cuando se comenzó a consumir como algo novedoso por los jóvenes en ámbitos recreativos.

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Los riesgos principales de su consumo a corto plazo tienen que ver con la deshidratación (por la pérdida de sensación de sed) y la hipertermia (aumento de la temperatura corporal), aumentando el riesgo si se acompaña con el consumo de alcohol, ya que se aumenta el riesgo de deshidratación. Otros efectos a corto plazo son hipertensión y taquicardia. Los efectos neurotóxicos se han visto en estudios con animales, dándose tras una única dosis y siendo persistentes en el tiempo, viéndose incluso tras varios años después del consumo.

Su mecanismo de acción está relacionado fundamentalmente con la Serotonina, aumentando el número de sus receptores 5-HT2A, entre otros cambios. Estas adaptaciones parece que no se reducen con la abstinencia, por lo que los cambios son crónicos, generando neuroadaptaciones que pueden dar lugar a depresión, de hecho, su consumo prolongado está relacionado con trastornos depresivos. Por ello, el sujeto puede sentir necesidad de volver a consumir la droga para evitar esa sensación de malestar, dando lugar, por tanto, a la adicción. Además, su uso continuado genera habituación, por lo que es necesario aumentar la dosis para mantener los mismos efectos.

Otros efectos de su consumo a largo plazo pueden ser tensión muscular, irritabilidad, pérdida de peso, agotamiento físico, tics nerviosos, pérdida de la capacidad de concentración, insomnio crónico, hipertensión, extremidades frías, pérdida de memoria a corto plazo y de agilidad mental, consumo obsesivo de temáticas sexuales, arritmias, ataques puntuales de pánico y temores infundados, paranoia, sensación de ver cosas que no existen, e incluso, esquizofrenia.

metanfetamina en orina


Más información:

Wikipedia

M.ª Isabel Colado, M.ª Dolores Gutiérrez López y Esther O’Shea. Neurotoxicidad asociada a MDMA y consecuencias derivadas del consumo de éxtasis. Dossier SEBBM.