Adolescencia y consumo de alcohol y otras drogas

La adolescencia es un periodo que suele estar asociado al inicio en el consumo de alcohol y otras drogas. Es un periodo delicado en la vida de cualquier persona, ya que por un lado se puede desarrollar un interés en probar cosas nuevas, como las drogas, y por otro, el consumo de alcohol y drogas puede interferir en el desarrollo saludable de la persona.

Los efectos negativos sobre los adolecentes en primer término, están relacionados con problemas de salud, discusiones, conflictos familiares, etc. En el caso del alcohol, lo habitual son los riesgos asociados a una intoxicación etílica aguda (una borrachera), problemas escolares, relaciones sexuales de riesgo o no planificadas, accidentes de tráfico, realizar actividades delictivas o tener conductas antisociales, problemas afectivos, así como el riesgo de consumir otras drogas al estar bajo los efectos del alcohol. Cabe recordar que el alcohol también se considera como puerta de entrada a otras drogas, como el tabaco, el cannabis, la cocaína, las anfetaminas o metanfetaminas.

Factores de riesgo para consumir drogas y alcohol en la adolescencia

Existen múltiples factores de riesgo para comenzar a consumir drogas y alcohol durante la adolescencia. Existen factores macrosociales, como la disponibilidad y accesibilidad a las sustancias, la aprobación social de las drogas (el alcohol es aceptado socialmente) y la publicidad relacionada con el alcohol. También se dan fatores microsociales, como los estilos educativos inadecuados en el entorno familiar, la falta de comunicación o climas familiares conflictivos, el consumo familiar de alcohol o la influencia del grupo de amigos. Y por último, también hay factores personales: desinformación y prejuicios sobre la naturaleza y repercusiones de las drogas, actitudes favorables hacia el alcohol y drogas, así como los problemas personales del adolescente.

La importancia de la prevención en el abuso de alcohol y otras drogas

Una vez que se conocen los posibles factores de riesgo para el consumo de alcohol y otras drogas, es posible que se de una prevención. Mejorar la asertividad de los adolescentes y su autoestima es una de las tareas fundamentales para la prevención. Además de enseñarles a convivir con las drogas, promoviendo la abstinencia y el uso responsable.

Por lo tanto, una intervención precoz, previa incluso a la adolescencia, es un buen método de reducir los riesgos de consumir drogas y alcohol. Una correcta planificación educativa desde el periodo infantil relacionada con la resolución de problemas, el aprendizaje de actividades de ocio saludables, la resistencia a la presión (saber decir “no”) o la mejora de actividades sociales, pueden reducir el riesgo de abuso de sustancias.

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Fuentes:
– Espada, José P.; Botvin, Gilbert J.; Griffin, Kenneth W.; Méndez, Xavier. (2003). Adolescencia: consumo de alcohol y otras drogas . Papeles del Psicólogo, enero-abril, 9-17.